NO ES JUSTO RECIBIR DE ESTA MANERA NUESTROS SERES QUERIDOS!
Y mucho mas duro aceptar q partieron para siempre sin un Adios!
DEBEMOS SEGUIR LUCHANDO POR ESTA PAZ TAN ANELADA!
esta es mi historia, mi historia real
esta es la historia que vivio mi mama desde que se fue mi abuelita
Gina viajó a Acacias desde el día anterior para el encuentro. Por esos días había llovido mucho en todo el país y esa mañana cuando se levantó corrió la cortina para que entrara la luz pero vió rodar por el cristal de la ventana incansables gotas y pensó que si el sol no salía no se podría dar el encuentro. De todas maneras sacó de la maleta las fotos de su madre, el pato Donald que tenía las mismas cejas de Adriana, el traje de enfermera y la imagen de Santa Marta, a quien le hacia la novena todos los martes para que le diera una respuesta, y con lo que le quedó de ella empezó a construir el mural de los recuerdos. Tenía un fondo azul clarito, color cielo, como si esperara que Adriana estuviera allá. Estaba lleno de corazones y dentro de los corazones había muchas fotos que contaban la historia de Adriana en sus diferentes facetas: la hija, la madre, la abuela, la tía, la esposa, la enfermera y la mujer que un día salió de su casa pero jamás regresó. Ahí empezaba la historia de la esperanza de Gina, nunca pensó que su madre estuviera muerta, por eso también estaba colgada la camisa que había utilizado en las marchas por la liberación de los secuestrados. Poco a poco se fue despejando el cielo, empezaron a llegar los familiares. Todos esperaban expectantes el momento en que el postulado atravesara la puerta. Se sentaron frente a frente. Gina miraba a Arlex y a Manuel con lágrimas pero ninguno le sostenía la mirada. Arlex pidió permiso para acercarse y después de mirar las fotos rompió el silencio.
Luis Arlex Arango: Yo no vengo ante ustedes con el interés de que la justicia me dé algún beneficio jurídico. Por medio de las cámaras en Justicia y Paz no puedo hablarles de frente, no puedo conocer su dolor, no puedo conocer las consecuencias de lo que hice. La razón que me impulsa a estar hoy ante ustedes son mis hijos y reconocer que me equivoqué, que no fue su madre la que se equivocó. Por eso quiero pedirles perdón. Soy igual de culpable que las personas que estaban bajo mi mando, que los que dieron la orden de matarla, porque yo les daba a ellos las directrices para que hicieran ese tipo de cosas y eso no me hace sentir orgulloso.
Señora, yo nací en una familia muy humilde, pero mi papá y mi mamá me inculcaron muchos principios. Yo no nací malo y no tengo que morirme malo. Hice un alto en el camino al entregar las armas el 11 de abril del 2006. Impulsé a la gente que estaba bajo mi mando a que también lo hicieran. Yo no fuí capturado. Regalé lo más preciado que tiene un ser humano, después de la vida, que es la libertad, al entregarme voluntariamente a la cárcel. No sabía que tenía que decir la verdad y aunque me daba temor lo logré hacer. Hice el juramento de entregar a todas las personas que estén desaparecidas. Nadie tiene que quedarse en las sabanas ni en los morichales cuando fuimos nosotros quienes los llevamos allá. Y ahora estoy ante ustedes para reconocer el daño que les hice. Señora, cuando sucedieron los hechos yo nunca jamás pensé en ustedes ni en el dolor que les estaba causando. Yo vivía como un marrano en la cochera. Hoy tengo que levantar la cabeza y mirar lo que hice. Lo hago por mis hijos. Mi hijo de ocho años me ha preguntado ¿papá por qué está preso, usted mató gente? y yo le respondo que en una guerra maté a un señor pero que lo hice sin culpa, le digo que estoy preso por un error. Lo puedo engañar porque está pequeño pero algún día tendré que contarle la verdad. Tengo que reconocer con vergüenza la barbarie que hice. Pero también tengo que contarle que vine ante ustedes y les pedí perdón. Jamás me imaginé que existieran personas con corazones tan grandes como las que he visto en estos días. Me he encontrado con gente humilde por todas partes, muy parecida a mi, idéntica en la forma de vivir porque yo soy de estas tierras. Me abrieron las puertas de la casa como ustedes, me abrieron sus corazones y lloramos todos juntos. Hubo un momento en que perdí el control y aunque quería parar seguía llorando, como en el caso de unos familiares que perdieron un hijo. Pero cuando terminé me sentí tranquilo. Cuando uno dice la verdad, de corazón, hay descanso para todos y esa es la experiencia más bonita que he vivido en esta semana y puede ser la más bonita de mi vida. Yo no tuve derecho de hacer lo que hice, no hubo ningún motivo. Yo he dicho en versiones libres que no quiero que me pregunten por qué maté a alguien porque no quiero justificarme. En este caso la valiente era Adriana, la mujer trabajadora y emprendedora que desafortunadamente tuvo que ir a trabajar en una zona tan conflictiva como esa. Los cobardes éramos nosotros. Mi único beneficio es espiritual, creo en Dios pero no soy muy aferrado a la religión. Ya le pedí perdón a Dios y estoy convencido de que ya me perdonó pero el perdón de ustedes me va a llevar a dormir tranquilo, a ser otra persona. Si no me lo dan yo los respeto, pero si me lo dan me voy feliz porque para mí su perdón es una bendición de Dios. Señora, perdóneme por todas las lágrimas, por todos los días de angustia, por el inmenso daño que le hice. No tengo más palabras para decirle, solo que me duele verla sufrir por nuestra culpa.
Gina: Yo quiero saber para usted ¿qué es la vida?
Luis Arlex Arango: para mí la vida son mis hijos, cuando los miro a ellos comprendo la felicidad. Lo que estoy haciendo aquí es por ellos. No alcanzo a imaginarme el daño que me harían si perdiera un familiar, como le pasó a usted con su madre. Un hijo debe enterrar a sus padres pero cuando estén viejos, Dios es el que decide cuándo llevárselos.
Gina: quiero contarte que he estado como muerta en vida durante seis años, nueve meses y dieciséis días, desde el momento en que mi mamá se fue. Era una mujer echada pa' delante, que me dió mucho amor y respeto, como en tu hogar. Yo estoy aquí en honor a ella. No para perdonarlos, porque el perdón lo da Dios sino para sanar el dolor que llevo por dentro, mi corazón tiene una herida que jamás va a cicatrizar. Tenía la esperanza de que ella iba a regresar. Creía que la volvería a tener para darle un abrazo o un beso, para escucharle decir que yo era lo más importante en su vida. Después de la versión ya no puedo seguir esperándola porque no va a volver. Para mi hija mayor ella también era su mamá. Mi abuelita también dependía totalmente de ella. Deseaba tener a las personas que le hicieron daño a mi mamá, sentía rabia, me sentía impotente, pensé cosas feas, pero necesito que mi alma esté tranquila. Mi hija dice que en nuestros corazones no puede haber rencor ni venganza porque somos personas de bien, porque mi mamá me educó con esos principios y yo no los voy a olvidar por ustedes. Ella siempre va a estar en mi corazón y mi mente. Si mi hija puede perdonar yo también lo puedo hacer. Espero que todas las cosas malas que vivió mi mamá no tengan que reflejarse en sus vidas.
Manuel: Muchas gracias- respondió con una voz entrecortada y casi imperceptible.
carta escrita por camila quemba
carta a un victimario mayo 9 del 2012
mi nombre es laura camila y soy la nieta de la mujer que usted asesino Adriana mi abuelita
mi mamita con mucha ilucion espere junto a mi mamita y mi hermanita el regreso de mi mamita, en mi mete crecian sueños e iluciones de como seria su llegada y como seria tenerla de nuevo en casa siempre negabamos la posibilidad de que estuviera muerta , mi mama nunca se desistio en su busqueda pero una triste noticia invadio de dolor nuestras vidas es dificil poder comprender como Dios permite que personas como usted vivan en esta tierra no se por que lo hizo , quizas lo mandaron o usted toma la desicion de acabr con su vida , pero lo unico que se es que usted es hijo de alguien y depronto algun dia sienta el dolor que yo siento, mi abuelita no va a vlover eso lo se muy bien pero tanbien se que la vida nos hace pagar cada error que cometimos aun soy pequeña y no logro entender algunas cosas
EL ODIO Y EL RENCOR solo vienen de personas malas y yo y mi familia y mi abuelita tenemos corazon y en nuestras mentes nunca estara causarle daño a nadie
OJALA TODA ESTA VIVENCIA E INJUSTICIAS ACABEN ALGUN DIA !!!
por haora nos queda seguir adelante y en nuetras vidas es difisil de superar la perdida de ella.


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